Tegucigalpa, Honduras (RRC): El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras proclamó este miércoles a Nasry Juan Asfura Zablah, conocido popularmente como “Tito” Asfura o “Papi a la orden”, como presidente electo para el período 2026-2030. La declaratoria se produjo tras concluir un prolongado escrutinio especial de actas con inconsistencias, en unas elecciones generales celebradas el 30 de noviembre que se caracterizaron por su estrechez y controversia.
Con el 99,93% de las actas escrutadas, Asfura, candidato del conservador Partido Nacional, obtuvo aproximadamente el 40,2% de los votos, superando por más de 20.000 sufragios a su principal rival, Salvador Nasralla del Partido Liberal. La decisión del CNE se tomó por mayoría de votos entre sus consejeros, ya que no se logró un consenso unánime.
El proceso electoral, uno de los más ajustados en la historia reciente de Honduras, generó semanas de incertidumbre, denuncias de irregularidades y tensiones políticas. Nasralla y sectores opositores han calificado el conteo como fraudulento, exigiendo recuentos adicionales, mientras que observadores internacionales, incluyendo misiones de la Unión Europea y la OEA, indicaron que no encontraron evidencias de fraude a gran escala que alteraran el resultado.
Un factor que marcó la campaña fue el abierto respaldo del presidente estadounidense Donald Trump a Asfura, a quien describió como un “amigo de la libertad” y condicionó parte de la ayuda económica de EE.UU. a Honduras a su victoria. Este apoyo generó acusaciones de injerencia externa por parte del oficialismo saliente, liderado por el partido Libre de la presidenta Xiomara Castro.
Asfura, empresario de la construcción de 67 años y exalcalde de Tegucigalpa (2014-2022), de origen palestino, prometió durante su campaña reactivar la economía, generar empleo y fortalecer la alianza estratégica con Estados Unidos. Su triunfo representa el retorno del Partido Nacional al poder, tras el período de gobierno de izquierda (2022-2026).
En su primera reacción tras la declaratoria, Asfura afirmó estar “listo para gobernar” y llamó a la unidad nacional. “No les fallaré”, publicó en redes sociales, mientras sus seguidores celebraban en el búnker del Partido Nacional en Tegucigalpa.
La posesión presidencial está programada para el 27 de enero de 2026. Aunque persisten recursos legales pendientes ante el Tribunal de Justicia Electoral, la proclamación del CNE pone fin formalmente a la contienda, en un contexto de polarización que Honduras busca superar para enfrentar desafíos como la pobreza, la migración y la inseguridad.
